Los baños termales han estado presentes en muchas civilizaciones a lo largo de la historia, principalmente en la historia de los romanos.
Son numerosas las prácticas, religiosas y sociales, que desde la antigüedad, han venido teniendo como acto principal el baño, asociado este a la limpieza, tanto del cuerpo como del alma. Antiguamente, las termas eran un espacio para relacionarse políticamente y además ser beneficiado por las propiedades curativas de las aguas.
Hoy en día, las termas suelen ser lugares dónde se realizan actividades lúdicas y sociales. Argentina tiene varias termas en su haber, parecería ser que el agua brota de la tierra lista para brindar todo su bienestar, en grandes cantidades.
En 1970 gran parte de la población de la ciudad de Federación, tuvo que ser trasladada unos pocos kilómetros hacia el noroeste al ser anegados sus terrenos por la construcción de la represa de Salto Grande. Fue en ese momento que se construyó su actual emplazamiento fundado el 25 de marzo de 1979. Antes del llenado de la represa, se demolió el viejo pueblo quedando solamente algunos barrios periféricos que se encontraban en la zona más alta.
La ciudad de Federación hoy vive en gran parte del turismo. Las termas son uno de sus mayores atractivos; íconos como los trajes de baño, las batas y el calzado de goma, parecerían ser objetos indispensables a la hora de ingresar en la zona de los natatorios. Un ritual que reúne a gente de todas las edades y clases sociales, sin distinciones.